Si antes de contactar con nosotros te surgen algunas preguntas, quizá aquí encuentres algunas respuestas.
Cualquier tipo de vivienda o edificio, ya que la tipología y los acabados son independientes de la estructura: rústica o moderna, de playa o de montaña, tradicional o futurista. Los acabados externos dependerán de las preferencias personales: las paredes y los tejados pueden ser recubiertos de madera, piedra, porcelánico, escayola, vidrio, pizarra, hormigón, etc. Tú decides cómo quieres que sea la vivienda de tus sueños y nosotros la hacemos realidad.

El tiempo varía dependiendo del tamaño y de la tipología de casa. La diferencia viene dada principalmente por el tiempo de construcción de la estructura de madera que suele tardar como máximo 1 semana. Una vez finalizada, el procedimiento es igual que en cualquier otro tipo de vivienda sumando un total de entre 4 y 6 meses.

Sí. Gracias a la metodología BIM podemos obtener toda la información necesaria sobre la vivienda e ilustrar el proceso completo de edificación de forma que no haya desviaciones ni sorpresas durante la fase de construcción, lo que nos permite tener un control exhaustivo de los costes y los tiempos de ejecución.

La principal diferencia es que las casas modulares o prefabricadas no permiten una personalización a medida del proyecto ni para el cliente, ni para la estructura a realizar al no poder distribuir los espacios de manera diferente en base a las necesidades de cada uno.

La madera tiene infinidad de cualidades técnicas respecto a otros materiales: mayor resistencia, durabilidad, adaptabilidad, propiedades estáticas excelentes, componentes delgados que permiten ganar espacio, perfecto aislante térmico, buen comportamiento acústico etc… Y sobre todo debido a su menor coste y a la facilidad de montaje, permite sacarle una mayor rentabilidad a la inversión dedicada a la vivienda.

La madera es un material natural extraordinario, procedente en nuestro caso de una gestión forestal sostenible. Es un material ecológico y renovable por varios motivos: ofrece una manera sencilla de reducir las emisiones de CO2 actuando como sumidero de carbono y su extracción controlada beneficia a los bosques asegurando su persistencia y favoreciendo su buen estado evitando incendios, plagas, etc.

La madera es también un material renovable que podríamos reciclar y utilizar indefinidamente. Su proceso de transformación requiere un mínimo consumo energético y, al ser un material orgánico, sus deshechos son biodegradables.

La madera resulta interesante principalmente por tener unas excelentes propiedades como aislante térmico: su estructura interna porosa y llena de aire evita cambios bruscos de temperatura, reduciendo así las necesidades de calentar o enfriar el ambiente y colaborando al ahorro energético.

Una pared externa construida usando madera puede tener sólo la mitad del grosor que una pared de ladrillo u hormigón, y seguir proporcionando el doble del valor de aislamiento térmico.

La madera resulta un muy buen aislante acústico, debido a su composición en lignina y celulosa absorbe una parte importante de la energía de las ondas que recibe, con la consiguiente reducción de la polución acústica y fenómenos como por ejemplo, la reverberación. El poder aislante de una pared de madera maciza de 10 cm de espesor corresponde al de una pared de cemento de 160 cm.

Un edificio de madera contralaminada, cuando se planifica, se construye y se protege contra la humedad y los agentes meteorológicos de forma correcta, puede perdurar siglos. Algunas casas de hormigón están listas para ser derruirdas después de 40 años; en países del norte de Europa encontramos casas de madera habitadas después de 200 años de vida.

No. Habitualmente la madera se utiliza como elemento estructural de la vivienda y está sometida a los tratamientos de conservación necesarios para preservarla de factores que potencialmente puedan dañarla. Una precaución fundamental a tomar cuando se trata de madera para la construcción es el contenido de humedad. La madera utilizada tiene un grado de humedad de un 12% (+/- 2%) siendo 19% el límitepor debajo del cual la madera es casi inmune e los ataques de insectos y hongos.

No, en absoluto, a pesar de que generalmente se crea que son más inflamables. La madera mantiene su estabilidad portante durante más tiempo que, por ejemplo, las de acero y ofrece mejor resistencia frente al fuego que otros materiales debido a su baja conductividad térmica. El comportamiento de la madera es predecible y se quema muy lentamente mientras que la estructura metálica se derrumba en poco tiempo y en el hormigón, pueden generarse grietas cuya única solución sea el derribo de la vivienda.

Sí. Nuestras oficinas están en Barcelona pero nuestro ámbito de actuación se extiende por todo el territorio español peninsular y también las islas.